Los bares-tienda, instituciones de la vida rural del norte de España donde se vendía de todo, desde pan a tornillos. Son pequeñas tiendas, de las que había dos o tres en cada pueblo, con anaqueles aún de madera, mostrador de mármol, una báscula antigua y toda la esencia de los ultramarinos de antaño. Se les podría considerar precursoras del Corte Inglés, porque venden de todo: desde latas de conserva a martillos y púas, pasando por zapatos, papel higiénico, ropa de cama, calzoncillos y bragas, verduras, revistas o semillas para el campo. Eran el centro de reunión social, el bar donde ir a tomar un vino al terminar las faenas en el campo o con las vacas y el punto de información de la aburrida cotidianeidad aldeana, en las que se jugaba al dominó y se exponían desde los bandos municipales a las esquelas. Poco a poco van desapareciendo, al mismo ritmo que mueren de puro viejo sus dueños Cuanto dinero público se gasta en crear museos etnográficos donde ya no hay nada que museizar! Mientr...
Hola Jose, enhorabuena por abrir tu nuevo blog, tiene buena pinta, entre todos iremos aportando, ah, también se lo he recomendado a mi mujer, que también se apunta
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